Valencia de Don Juan

Nuestro periplo por tierras castellanas hace que indaguemos, que nos dejemos perder por los caminos, que hagamos paradas imprevistas que sorprendan a nuestra alma y a nuestros ojos.

Y la localidad de Valencia de Don Juan, en la provincia de León, antiguamente llamada Coyanza y bañada por el río Esla, bien se merece un alto en el camino.

Nuestro hotel se ha situado un poco lejos del centro. Pero eso ha servido para tener la excusa de llegar hasta la ciudad dando un agradable paseo por su Vía Verde, un recorrido que sigue el trazado de la antigua vía del tren y por donde discurría el ferrocarril de vía estrecha o tren burra.

Era festivo, no andaba ni un alma por la calle a aquellas horas. Y delante nuestro apareció, como por arte de magia, una construcción rara y a la vez sorprendente: la construcción de Santiago Nava.

En un primer momento no entendimos qué era aquel edificio. ¿Un discípulo de Gaudí dejó su impronta? ¿Un genio enloquecido? ¿La morada de Batman?. No encontramos alma a quién preguntar qué era aquel edificio, sólo algún peatón que hacía lo mismo que nosotros: levantar la cabeza al cielo, asombrarse, fotografiar y cruzar nuestra mirada con la misma pregunta.

Con un poco de indagación, hemos podido averiguar que el edificio pertenece a Santiago Nava, su propietario y constructor. La casa se basa en un octógono incrustado en roca y sus paredes externas son de mármol. En el tejado se pueden encontrar 4 estatuas de bronce, que posiblemente son un Arcángel, un águila, un caballero templario y una cobra que hace las funciones de canalón. No hay una ventana en todo el edificio que sea igual. Y parece ser que su construcción no ha sido terminada.

Abandonamos el lugar y, muy cerca, otra construcción de estilo gótico militar nos llama la atención: el castillo de Valencia de Don Juan, del S. XV.

Es la imagen emblemática de Valencia de Don Juan y fue declarado Monumento Histórico Nacional. En la actualidad sólo se conservan algunos muros, aunque desde lejos su apariencia es de castillo “inexpugnable”. Su torre homenaje está restaurada y da cabida al Museo del Castillo, con una colección museística centrada en la divulgación de la historia del municipio, de su castillo y de la familia de Acuña y Portugal. Hoy en día pertenece a la Fundación Instituto Valencia de Don Juan, con sede en Madrid.

Estamos seguros que este municipio nos seguiría sorprendiendo, de no ser porque no disponemos de más tiempo para los descubrimientos. Emprendemos nuestro regreso hacía el hotel por la agradable orilla del río Esla, que hoy viene generoso, y desde donde podemos contemplar la otra cara imponente del Castillo que es la que engañó nuestra mirada pensando que era una “fortaleza inexpugnable”.